Diferencias entre prestación contributiva y subsidio por desempleo

En España, existen diferentes tipos de ayudas económicas para las personas que se encuentran en situación de desempleo. Dos de las más comunes son la prestación contributiva y el subsidio por desempleo. Aunque ambos tienen como objetivo principal proporcionar un apoyo económico a quienes se encuentran sin trabajo, existen algunas diferencias importantes entre ellos. En este artículo, analizaremos en detalle qué diferencia hay entre prestación contributiva y subsidio por desempleo.

Tabla de Contenidos
  1. Requisitos de cotización
  2. Duración de la prestación
  3. Cuantía de la prestación
  4. Duración máxima
  5. Disponibilidad y colocación
  6. Límite de rentas
  7. Protección del desempleo
  8. Popularidad y utilidad

Requisitos de cotización

Uno de los principales requisitos para acceder a la prestación contributiva es haber trabajado y cotizado al menos 360 días en los últimos 6 años anteriores a la situación legal de desempleo. Esto significa que es necesario haber tenido un empleo estable y haber realizado las cotizaciones correspondientes a la Seguridad Social durante ese período de tiempo.

Por otro lado, el subsidio por desempleo tiene requisitos de cotización menos estrictos. Para acceder a este subsidio, se requiere haber cotizado al menos 3 meses si se tienen responsabilidades familiares, como hijos o cónyuge a cargo, y al menos 6 meses si no se tienen responsabilidades familiares. Esto permite que personas que han trabajado por un período más corto también puedan acceder a una ayuda económica en caso de desempleo.

Duración de la prestación

La duración de la prestación contributiva depende de las cotizaciones por desempleo realizadas en los últimos 6 años. Cuantas más cotizaciones se hayan realizado, mayor será la duración de la prestación. En general, se calcula que por cada año cotizado, se tiene derecho a 4 meses de prestación, con un máximo de 24 meses.

En cambio, la duración del subsidio por desempleo varía según el número de meses cotizados. Si se han cotizado entre 6 y 11 meses, se tiene derecho a 120 días de subsidio. Si se han cotizado entre 12 y 17 meses, se tiene derecho a 180 días de subsidio. Y si se han cotizado más de 18 meses, se tiene derecho a 240 días de subsidio.

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Cuantía de la prestación

La cuantía de la prestación contributiva se calcula en función de las bases de cotización a la Seguridad Social y del número de hijos. En general, se establece que se percibirá el 70% de la base reguladora durante los primeros 180 días de prestación y el 50% a partir del día 181. Además, se añade un porcentaje adicional por cada hijo a cargo, que varía según la edad del hijo.

En el caso del subsidio por desempleo, la cuantía es igual al 80% del indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM). El IPREM es un indicador económico que se utiliza para determinar la cuantía de diferentes ayudas y prestaciones en España. En 2021, el IPREM mensual es de 564,90 euros, por lo que el subsidio por desempleo sería de aproximadamente 451,92 euros mensuales.

Duración máxima

La duración máxima de la prestación contributiva puede variar dependiendo de las cotizaciones realizadas. En general, se establece un máximo de 24 meses de prestación, aunque en algunos casos puede llegar hasta los 42 meses. Esto significa que una persona que haya cotizado lo suficiente puede recibir la prestación contributiva durante más de 3 años.

Por otro lado, el subsidio por desempleo tiene una duración máxima de 21 meses en caso de tener responsabilidades familiares, como hijos o cónyuge a cargo. Si no se tienen responsabilidades familiares, la duración máxima del subsidio es de 18 meses. Esto significa que el subsidio por desempleo tiene una duración más limitada en comparación con la prestación contributiva.

Disponibilidad y colocación

Para percibir la prestación contributiva, es necesario estar disponible para buscar activamente empleo y aceptar una colocación adecuada. Esto significa que la persona desempleada debe estar inscrita como demandante de empleo y demostrar que está realizando acciones para encontrar trabajo, como enviar currículums, acudir a entrevistas, etc.

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En cambio, para el subsidio por desempleo solo se requiere estar inscrito como demandante de empleo. No es necesario demostrar que se está buscando activamente empleo ni aceptar cualquier colocación que se ofrezca. Esto puede dar una mayor flexibilidad a las personas que reciben el subsidio por desempleo, ya que no están obligadas a aceptar trabajos que no se ajusten a sus necesidades o habilidades.

Límite de rentas

El subsidio por desempleo tiene un límite de rentas, lo que significa que no se puede superar un determinado nivel de ingresos para poder recibir el subsidio. En general, este límite de rentas se establece en el 75% del salario mínimo interprofesional (SMI). En 2021, el SMI mensual es de 950 euros, por lo que el límite de rentas para poder recibir el subsidio por desempleo sería de aproximadamente 712,50 euros mensuales.

En cambio, la prestación contributiva no tiene este límite de rentas. Esto significa que una persona puede recibir la prestación contributiva independientemente de sus ingresos o de los ingresos de su cónyuge o pareja.

Protección del desempleo

Tanto la prestación contributiva como el subsidio por desempleo tienen como objetivo principal proteger la situación de desempleo de las personas que han perdido su empleo. Sin embargo, la prestación contributiva ofrece una mayor protección, ya que está destinada a quienes han perdido su empleo de forma temporal o definitiva, han visto reducida su jornada de trabajo o han sido despedidos por causas objetivas.

Por otro lado, el subsidio por desempleo está destinado principalmente a aquellos que han trabajado menos de un año y no cumplen los requisitos para acceder a la prestación contributiva. Esto significa que el subsidio por desempleo puede ser una opción más limitada en términos de protección y cobertura.

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Popularidad y utilidad

En términos de popularidad y utilidad, la prestación contributiva es la más conocida y utilizada. Esto se debe a que ofrece una mayor duración y cuantía, así como una mayor protección en caso de desempleo. Además, al no tener un límite de rentas, puede ser una opción más atractiva para aquellas personas que tienen otros ingresos o que tienen un cónyuge o pareja con ingresos.

Por otro lado, el subsidio por desempleo es menos reconocido y utilizado, pero sigue siendo una opción útil para aquellos que no cumplen los requisitos para acceder a la prestación contributiva. Aunque tiene una duración y cuantía más limitada, puede proporcionar un apoyo económico necesario durante el período de desempleo.

La prestación contributiva y el subsidio por desempleo son dos tipos de ayudas económicas para las personas en situación de desempleo en España. Si bien comparten el objetivo de proporcionar un apoyo económico, existen diferencias importantes en cuanto a los requisitos de cotización, duración, cuantía, disponibilidad y colocación, límite de rentas, protección del desempleo, así como en su popularidad y utilidad. Es importante conocer estas diferencias para poder tomar la mejor decisión en caso de encontrarse en situación de desempleo.

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